-Cada uno quiere algo diferente, ya no hay un propósito común. Todos se odian.
-Qué quieres tú.
-Vino. No hay un propósito común, todo son conjuros, traiciones y avaricia. No sé qué es lo que lo mantiene unido.
-Nuestro matrimonio.
(risas)
-Y aquí estamos sentados 17 años después manteniéndolo unido. ¿Nunca te hartas?
-A diario.
-¿Cuánto tiempo puede el odio mantener algo unido?
-17 años ... es bastante tiempo.
-Sí lo es.
-Sí lo es..... ¿Cómo era ella?
-Nunca habias preguntado por ella ni una vez, por qué ahora.
-Al principio al nombrarla incluso en privado parecía que le infundía vida de nuevo y pensé que si no hablaba de ella se desvanecería en tu mente. Cuando comprendí que eso jamás pasaría renuncíé a preguntar por despecho, no quería darte la satisfaccion de pensar que me importaba como para preguntar. Al final me quedó claro que mi despecho no significaba nada para tí, y por lo visto incluso disfrutabas con él.
-¿Por qué preguntas ahora?
-Que daño puede hacernos su fantasma a ninguno de los dos que no nos lo hayamos hecho ya 100 veces.
-¿Quieres saber la horrible verdad? Ni siquiera recuerdo su rostro, sólo sé que era lo único que he deseado de verdad, que alguien me la arrebató, y que ni todo un reino ni todo el oro del mundo me la ha devuelto.
-Sabes que sentí algo por tí.
-Lo sé.
-A pesar de todo lo que pasó, durante bastante tiempo sentí algo por tí. ¿Alguna vez fue posible para nosotros? ¿ha habido algun momento?
-No. ¿Eso te hace sentirte mejor o peor?
-Me es indiferente.
Pues eso, leed el libro.