jueves, 24 de marzo de 2011
El día D
Han sido muchísimos "tuppers" de arroz a la cubana (el de mi tía es el mejor que he probado en el mundo entero, jaja), muchos cafés después de comer "rajando" de arriba a abajo al famoseo, muchas conversaciones telefónicas porque "ONO" invita, muchas frases míticas, como "ponte el chori, que es lo que te falta para estar estupenda"o "yo tengo figa para esto y para más"... Miles de sensaciones que con mis propios hermanos o padres no he vivido, pero con ellas sí.
Cuando son las 20.00h miro el reloj pensando "los críos están apunto de llegar" (mis primos pequeños) y parece que aún les oigo decir en voz bajita "abuelita, está Ana?". Echo de menos muchísimas cosas de la vida que mi tía y mis primas me regalaron en Alicante. Si no hubiera sido por ellas, no habría disfrutado tanto de la "vida universitaria" que por suerte pude vivir. Porque eran "mis compis de piso".
Pero he cruzado ese umbral, estoy al otro lado y tengo que mirar hacia delante. Me expongo a la etapa que solidificará mi futuro ( y el de mis hijos), empiezo a construir la vida que quiero vivir y todo lo que aprendí en la anterior etapa ahora lo pongo en práctica. Ahora es cuando realmente me llevaré las "bofetadas" de la vida y cuando caeré para volver a levantarme. En esta etapa me rodeo de otras personas, a las que quiero muchísimo y de las que en próximas entradas hablaré (gracias por estar ahí, al otro lado del teléfono, del privado o "in situ", en mi casa cuando más me ha hecho falta).
"El botox no siempre es el mejor final."
lunes, 21 de marzo de 2011
En pocas palabras
jueves, 17 de marzo de 2011
Una anciana invoca al demonio en un curso de inglés.
Juana Yoigo, albaceteña de 72 años, invocó ayer al demonio sin proponérselo cuando, en un curso de inglés subvencionado por el Ayuntamiento de Albacete, intentó pronunciar la frase “I’ll be back on sunday”. La anciana no logró alcanzar su objetivo pero profirió una serie de balbuceos más cercanos al latín que al inglés. “Hablaba como del revés y se ponía toda roja hasta que, al final, empezó a oler fatal. Una de sus amigas le dijo ‘Juanita, déjalo ya que hasta te cuescas’, pero resulta que aquello era azufre” explica Antonio Freire, profesor del curso. Tras el olor, irrumpió en el aula una cabra siniestra que el marido de Juana Yoigo consiguió ahuyentar a gorrazos. “Era una cabra normal pero con esos ojos rojos que se te quedan de estar mucho rato en la piscina municipal” afirma Juana, que reconoce no haberse asustado en ningún momento por la presencia del diablo “porque yo ya tengo cinco nietos y dan mucha guerra”.
Antonio Freire ha reconocido que la semana pasada otra alumna de avanzada edad estuvo a punto de abrir una brecha interdimensional intentando escribir “Google” en la pizarra.
Aunque lo ocurrido es visto en Albacete como una divertida anécdota, algunos parapsicólogos y amantes del ocultismo han empezado a revisar sus teorías entendiendo que el idioma del demonio es el inglés de pueblo. “Al fin y al cabo estamos hablando de un idioma bárbaro al que basta añadirle el acento de Albacete para que se convierta en una fuerza incontrolada” sostiene la parapsicóloga conductista Mayra Oscureile.
En algunos foros de la Red han empezado a circular supuestos cánticos malignos basados en transcripciones literales de un inglés rudimentario: