Toca hacer la lista de la ropa, comprar cosas y empaquetarlas, sentarse encima de la maleta y rezar para que la cremallera no reviente.
Toca ir a Alicante, hacer trasbordo y llegar a Sants (en el trayecto con un poco de suerte pondrán una película que no de vergüenza ajena, pero por si acaso llevo Fringe en el portátil...), de Sants toca coger el R4 o R7 y cap a Cerdanyola y llegar al piso de arriba del caprabo, y entonces desempaquetar.
El primer día lloraré, como el 11-S del año pasado, al verme sola y con un camino desconocido por delante, ahora no estaré sola, además conozco el camino, solo queda recorrerlo.
Echaré un poco de menos Elche, y echaré de menos TODO REDOVAN, el BAJO (ya sé Maite que apenas he ido este verano) y la piscina y la playa, la fiestas populares y la compañía del almirante con mis amigos en plena calle por la noche; salir de la ducha y no tener que peinarme y ponerme pocas capas de ropa.
Echaré de menos decirle a mi hermano que pare de tocar la guitarra, porque luego tendré que escuchar su Myspace.
Recordaré lo triste, repito triste que resulta comprar para uno y cocinar para uno, aunque luego te acabes acostumbrando. A los 40 ºC les sucederán los -4ºC y al bikini las bufandas.
Cambiaré las carreras de las fiestas (autos locos, vaca, desfiles, eventos,...) por carreras por ver quien usa primero el baño y por carreras para no perder el tren. La comisión de fiestas la cambiaré por la comisión de apuntes, y los desfiles ahora serán en la biblioteca y en los pasillos. Cambiaré el trabajo por el estudio.
Echaré de menos Redován, que para mí supone un paréntesis, una pausa, una burbuja de irrealidad y felicidad de la cual hay que despertarse para poder avanazar en este proyecto que empecé hace ya un año.
Solo me queda ver las fotos en esos momentos en los que aunque haga sol, parece que no deja de llover, para cargar las pilas.
Recordar el verano, las alhajas, mi barraca y lo que le rodea y sobre todo mis amigos y mi familia. Recordar estas fiestas de septiembre, que cada año mejores y quizás un poco agridulces.
Quedan dos fines de semana, quiero disfrutarlos, pero cada segundo que pase y disfrute de él, no podré evitar pensar en el conflicto interior que para mí representan estos momentos: necesito esta burbuja, pero necesito todavía más llegar a Sants para avanzar en mi vida.
q bonito mari!!!!! el verano siempre marca en la vida de uno... habran mejores y habran peores xro ahora toca lo peor, la vuelta a la rutina y sq a todas nos qeda encerrarnos en libros, bibliotecas y olvidarnos del sol de la playa del tiempo libre... aun asi mari nos qedan dos semanitas asiq alegrate q en nada stas aki de nuevo... esa nueva etapa q emprendiste el año pasado dio buenos frutos y asi continuaraaa
ResponderEliminarAnimo cari, que la independencia es muy bonita y si te quedaras la necesitarias. Esto se pasa y cuando se pase que? Te hundirias en la miseria. Al año que viene más y mejor, al menos tu no te quedas aquí hechando rancias raices y sin avanzar
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