domingo, 27 de febrero de 2011
Music
miércoles, 23 de febrero de 2011
III
Por BALTASAR GARZÓN. Consultor de la Corte Penal Internacional
Nada fue lo mismo después del 23 de febrero de 1981 para los españoles. Todos vivimos desde una u otra posición aquel aciago día en el que la alta bota y la larga mano del fascismo estuvieron a punto de retomar la dirección de nuestro país.
Se ha escrito mucho del cómo, del quién y del porqué, pero siempre será insuficiente porque, a pesar de las investigaciones judicial, periodística e histórica, siempre habrá unas zonas menos nítidas que otras en torno a un hecho que durante unas horas nos transportó al arcano más rancio y cuartelero de España.
Aquel fue para mí un día como cualquier otro. Se cumplían exactamente diez días de mi toma de posesión en mi primer destino, Valverde del Camino (Huelva). Después de la celebración de los carnavales, apenas había comenzado a examinar los miles de casos acumulados en un juzgado sin titular desde hacia casi dos años cuando esa tarde mi colega Fernando Tesón, juez de Aracena (Huelva) y con iguales días de antigüedad, me llamó y me dijo: "Tejero ha entrado en el Congreso".
Si tengo que decir la verdad, inicialmente no le di demasiado crédito, pero la seriedad de Fernando me hizo comprender que era cierta la noticia. Después de un ¡joder! arrastrado en la sílaba final, nos quedamos en silencio y ambos decidimos, pasadas las seis de la tarde, irnos a los respectivos domicilios para esperar acontecimientos.
Guardé algunos papeles, principalmente aquellos que no tenían que ver con el juzgado, y me fui rápido hasta el piso que habíamos alquilado días antes.
La terraza de la casa estaba en línea recta con el cuartel de la Guardia Civil. Lo primero que hice fue agarrar unos prismáticos, siempre con el transistor al lado y la televisión encendida, y me puse a observar los movimientos que se hacían en el cuartel. Tengo que reconocer que no fueron anormales, ni sospechosos. Me imagino que estaban tan sorprendidos como yo. Así me lo dijo días después el capitán de la línea.
Lo cierto y verdad es que mientras los vecinos iban llegando para quedarse en nuestro piso al creer que con el juez de instrucción estarían más seguros, yo pensaba que, después de tanto esfuerzo de mis padres y mío para llegar a ser juez, tan solo diez días después se iba a terminar, si triunfaba el golpe, porque no me veía yo juzgando a personas en una dictadura. Nunca lo habría hecho.
Afortunadamente no fue así y pasó aquella tarde-noche en la que las libertades recién conquistadas estuvieron al borde del abismo.
La cordura y la firmeza del pueblo español se impusieron por encima de aquellos golpistas de opereta que casi acaban, antes de que naciera, con la esperanza de todo un pueblo. Me quedan de aquellos días dos certezas y una duda. En cuanto a las primeras: la defunción de los métodos fascistas para gobernar y la convicción de que la fortaleza de los ciudadanos unidos puede evitar, cuando quiere, la humillación violenta de unos pocos. Y la duda de si la justicia hizo todo lo posible para sancionar severamente a los culpables.
De lo que no cabe duda es que aquel hecho, finalmente, nos fortaleció a todos y nos dotó de nuevas energías, frente a quienes todavía dudaban de la democracia, para continuar. Hoy, 30 años después, no debemos olvidar que el bacilo de la peste (el fascismo), como decía Camus, puede estar por siglos latente para reaparecer en cualquier momento y adueñarse de todo.
Y no os perdáis la entrada de abajo!!!
martes, 22 de febrero de 2011
Privacidad. Descanse en Paz.
Solo necesitamos un "click" para actualizar las vidas de nuestros contactos, saber qué hacen por sus fotos, si han comido por su estado, si van a la uni por los comentarios del tablón... TODO.
El término contactos es bastante amplio, en él entran los amigos más cercanos que compartan contigo redes sociales y aquellos seres alejados de tu día a día, esa compañera de colegio con la que llevas años sin hablar (a la que no soportabas, pero que aceptas con mucho gusto para poder cotillear), ese personaje que no te mira ni a la cara cuando te lo cruzas por la calle, pero luego tiene la amabilidad de mandarte una petición de amistad ( o mucho mejor, invitaciones para jugar a Farmville..). Hemos entrado en un circulo vicioso, hay competiciones de visitas a tu perfil (si quereis aumentarlas subid fotos), de números de TT en twitter, de eventos realizados en menor tiempo...
Soy consciente de que el ser humano es cotilla por naturaleza, que muchos de las cosas de las que hoy disfrutamos (el fuego, la penicilina...) surgieron gracias al sentimiento insaciable del hombre por saber algo más, pero creo que ha sobrepasado todos los límites.
No sólo las personas (famosas o normales) están enganchadas a las redes sociales, organismos como el Ministerio de Fomento, el de Igualdad, partidos políticos, firmas de ropa... TODO GIRA ENTORNO A UN TABLÓN, DOS FOTOS Y MILES DE CONTACTOS.
Echo de menos el cara a cara, el que me pregunten "qué es de tu vida?" y no me digan "ya, lo vi en tu tuenti", echo de menos que no me reconozcan en un botellón, que nadie sepa mi nombre, echo de menos los sms y empiezo a aborrecer los privados.
La comunicación cada vez se hace más fría. Igual dentro de unos años, el típico esquemita "emisor-mensaje-receptor-código" lo modifican y le incorporan las palabras: tweets, "me gusta", "subir con la herramienta antigua", "privado" "eventos"...
Menos tuenti y más libros.
lunes, 21 de febrero de 2011
Inevitable II
Por MARIANO RAJOY. Presidente del Partido Popular
El 23-F me pilló en Pontevedra y no en Valencia por una cuestión de semanas. Acababa de terminar la mili, que pasé destinado precisamente en la Capitanía General de Valencia. De milagro no me convertí en testigo directo del estado de excepción dictado por Milans.
La noticia la conocí en el momento en que se produjo, por la radio, mientras me estaba cortando el pelo. Aquella no era una sesión parlamentaria más y los medios la estaban retransmitiendo en directo. Salí de la peluquería y me fui a casa; a partir de ese momento ya me quedé enganchado a la radio durante toda la jornada, seguí también en directo el mensaje del Rey y todo lo que sucedió en las inmediaciones del Congreso de los Diputados.
Mi primera impresión fue una mezcla de sorpresa, confusión y profunda incredulidad: no me podía creer lo que estaba pasando. Luego vino el temor a regresar a una época de atraso brutal e incluso un cierto bochorno por aquellas imágenes de España que estaban viendo en todo el mundo.
Pasado el primer impacto de la noticia, vi claro que aquello no podía triunfar. Como tantos otros millones de españoles salí a manifestar mi apoyo a la democracia después de la intentona. Unos cuantos meses después, a finales de aquel mismo año, comencé a dedicarme en serio a la política.
Es inevitable
Por JOSÉ BONO. Presidente del Congreso
Aquella tarde estaba en el pleno del Congreso, en mi puesto de secretario cuarto de la Mesa. Antes de que irrumpiese Tejero, se escuchó un disparo, que muchos atribuimos a un portazo, porque no podíamos concebir que alguien disparase en la casa de la soberanía popular. Pero era un tiro y se produjo en el pasillo de entrada al hemiciclo. Cuando entró Tejero pensé: "Es Ynestrillas". Había visto una foto de la Operación Galaxia en la que estaban juntos y, como Tejero no era entonces tan famoso, lo confundí. De lo que no tuve duda alguna desde el primer instante es de que aquello era un golpe de Estado. No me pasó como a la mujer de un diputado socialista, que salió del Congreso después del asalto y llamó a mi esposa para tranquilizarla. "No te preocupes que cuando yo salía ya entraba la Guardia Civil", le dijo.
Recuerdo que los miembros de la mesa podíamos ir al baño sin pedir permiso. Los demás diputados tenían que salir acompañados por un agente armado. Tanto es así que Miguel Ángel Martínez tuvo que decirle al guardia civil que le escoltaba: "O retira usted la escopeta de ahí o no me la encuentro".
A nosotros, por un raro privilegio, nos dejaban ir al servicio siempre que queríamos y yo aprovechaba para hacerlo cuando salían los ministros, en la creencia de que coincidiendo en los urinarios podría obtener una información más valiosa. Pero no fue así.
Aunque ahora nos choque, entonces se podía fumar en el hemiciclo. Cuando se nos acabó el tabaco, solo nos quedaban los celtas cortos de Gómez Llorente, que no le gustaban ni a Landelino ni a casi a nadie de la Mesa. Así que le pedí permiso al guardia que tenía al lado para ir a buscar un cartón de Winston a mi despacho. Subimos y, una vez allí, me dijo si podía llamar a su esposa. "Como usted comprenderá", le respondí, "a los secuestrados no se les pide permiso". Le pasé el teléfono y dijo: "María, estoy en el Palacio de la Moncloa..." Cuando lo escuché me quedé espantado.
Aislados y sin noticias de lo que sucedía en el exterior, temí que, en un macabro juego de la oca, los salvapatrias nos metieran otra vez en el pozo de la historia. Afortunadamente no fue así. Supe que el golpe había fracasado a través de EL PAÍS. Una de las veces que fui al baño un guardia estaba hojeando un periódico y, cuando pasé a su lado, lo cerró. Pude leer el titular que decía: "El País, con la Constitución".
A mi regreso al hemiciclo, informé a Landelino y a todos los demás de lo que había leído en el periódico.
Pero aquello pudo acabar muy mal. Acabábamos de hacer un seguro de vida para los diputados y Leopoldo Torres, en un rasgo de humor negro, me pasó un papel en el que había escrito: "350 por 10
=3.500 millones. La ruina de la Unión y el Fénix".
sábado, 19 de febrero de 2011
Pepa, Lucy, Bom... y otras chicas del montón
viernes, 18 de febrero de 2011
Y por qué no
martes, 15 de febrero de 2011
A LA MAÑANA SIGUIENTE
No sabía dónde me encontraba, estaba completamente desorientado, típico cuando te acabas de despertar. Miraba al techo, el dueño de aquel piso había hecho lo posible para que la pintura fuera uniforme, pero con el techo había hecho una chapuza. Aún se intuían las manchas de humedad que hacían notar que ese inmueble tenía muchas historias que contar.
La habitación no mediría más de unos pocos metros cuadrados, y la iluminación provenía de una mañana bastante soleada para ser aquella época del año. La pared con pintura de un color que no podría identificar, pero sin duda no era blanco. Los muebles que había en aquella habitación daban la impresión de pedir a gritos una capa de barniz. Una estantería repleta de libros, dos fotos, ninguna de las personas que salía en ellas me resultaba familiar. Un armario y un escritorio, sobre él lo que parecían ser mi teléfono y mis llaves. Pude ver dos copas y una botella de vino, restos de la noche anterior. No es el vino que tomas cuando eres joven escondido en un parque, era la clase de vino que precede a una noche de la cual a la mañana siguiente guardas vagos recuerdos.
Tenía una sensación rara, de satisfacción, no sabría decir cuál era. De repente recordé todo. Recordé su tacto desnudo que incitaba a la locura, recordé su ternura, su pelo me parecía menos apagado y sus ojos, ellos solos habrían hecho apagar todas las farolas de Lyon. Recordé todos y cada uno de los momentos que me devolvieron una juventud anhelada y la nostalgia de aquel amor secreto y la satisfacción que sentí cuando aceptó la cortés petición que le hice junto a la lumbre en aquel café. Miré hacia un lado y a otro para ver si seguía allí. Pero solo había una nota. Escrita con una letra que yo recordaba de los viejos tiempos, una letra tan perfecta como los lunares de su cuello, aquellos que pude volver a recorrer la noche anterior. La nota decía:
Buenos días. Hay café en la cocina.
Pido perdón pero necesitaba que esta historia tuviera un final.
lunes, 14 de febrero de 2011
Rainbows of colours
viernes, 11 de febrero de 2011
EN BUSCA DE LA FELICIDAD
Aplicado a la práctica, la Felicidad es diferente para cada uno. A mí me hace feliz el dia 16 de Julio y 16 de Agosto, la procesión de Viernes Santo de mi pueblo y participar en el desfile de Redován (como músico o festera). Me hace feliz la Navidad y la cena de Nochevieja.
Me hace feliz escuchar a mi hermano tocar la guitarra, saber que mi hermano es una buena persona y la canción Sweet child o mine me hace recordarlo, y él es para mí la persona MÁS IMPORTANTE de mi vida. Me hace feliz cada vez que mi padre vuelve de un viaje a mi casa. Me hace feliz cada tarde que hablo con mi madre por teléfono.
Me gusta comer, sobre todo arroz y costra en la huerta de mi madrina, y me gusta recordar los veranos en esa piscina. Me considero una persona inteligente, me gusta ver Sálvame (no todos los días) y me aburre ver a los leones corriendo en los documentales de La2.
Me hace feliz saber que cuento con buenas amigas, que aguantan el carácter que tengo, y que a pesar de que puedo meter la pata, a veces hablo más de la cuenta, espero que sepan que a la hora de una situación realmente importante voy a estar ahí. Tengo el defecto de que a veces voy "a mi bola" sobre todo cuando salimos, y a veces me gustaría decir cosas que no puedo.
Mi época de estudiante de enfermería fue muy buena. Nunca me he enamorado, o al menos eso creo, pero no me puedo quejar de mi vida amorosa, y puede que no sepa lo que quiero, pero sé lo que NO quiero. No sé si me casaré, si lo hago, en mi boda sonará la canción Pero a tu lado de Los Secretos y aunque no encuentre pareja, tendré por lo menos un hijo.
Era muy competitiva y desde que dejé de serlo soy mucho más feliz. Soy pasota, porque cuando pasas por el hospital, como trabajadora, paciente o como hija del paciente, las cosas de la vida adquieren otra importancia.
Pero la mayor FELICIDAD la estoy viviendo en estos momentos de mi vida, no se si alguien me comprende, pero francamente pensaba que no llegaría a mi situación, y la palabra ASIGNADA me hizo pasar uno de los momentos de mayor felicidad de mi vida, aunque agobiada y a veces con momentos de bajón, para mí ahora mismo no hay nada más importante, mi sueño, un sueño que se ha hecho realidad, y el resto de cosas (las quejas de "no tengo novio", "estoy gorda", "no tengo toda la ropa que quisiera") han pasado a un segundo plano total y absolutamente, y es ahora, tras mi primer Febrero, cuando he asimilado donde estoy y el largo camino que me queda, un camino que recorreré con fuerzas y FELICIDAD.
Que seais felices, cada uno a su manera.
No quiero cambiar el mundo, no me hace falta.
jueves, 10 de febrero de 2011
Odiada por muchos, deseada por muy pocos...
Mi color favorito es el azul, odio las aceitunas y derivados, tengo fobia a las tormentas, me encanta el chocolate, mi comida preferida es el arroz a la cubana, antes de morir me gustaría haber estado en todos los continentes al menos una vez, mi vestido de novia será de color champange, mi primera hija se llamará Marta y el niño Rodrigo, cuando era pequeña me rompí el tabique nasal, tengo una mancha de nacimiento con la forma de las islas Baleares, el 5 de diciembre es uno de los días más importantes en mi vida, el 13 de agosto es el peor, soy alérgica a la piel del melocotón, a la piña (si la toco mucho se me caen las uñas),hubo una temporada en la que no toleraba la leche, soy adicta al café, mi grupo sanguíneo es A-, solo me he enamorado dos veces, en mi bolso encontraras ibuprofeno, solo hay dos partes de mi cuerpo que odie, las matemáticas se me daban regular, mi parto (cuando nací) fue algo complicado y mi madre todavía se resiente, la primera película que vi en el cine fue Bambi, la última Burlesque, en mi armario (de Alicante o Callosa) encontrarás en cualquier temporada una camisa mona, me encantan los zapatos de tacón y los bolsos caros (aunque todavía no tenga acceso a ellos), temo mi primera guardia, si algún día tengo un perro se llamará Blas, me encantan las pastitas de té holandesas y... Mañana me voy a Granada.
En el mundo hay 6 692 030 277 personas, 5 continentes, 198 países y no existen dos iguales (ni siquiera parecidas...).
Supongo que esta descripción conduce a vuestra mente directamente a mi persona. Sabes quién soy.
He caído millones de veces, y me quedan otras tantas por caer, la vida se trata de eso.
El bótox no siempre es el mejor final
Hola a todo el mundo
miércoles, 9 de febrero de 2011
DO IT IN SPAIN
Antaño los niños leían tebeos en vez de comics, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business, y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del tupper-ware.
Yo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero, tonta de mi, creía que hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada día cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor.
Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap...
Desde ese punto de vista, los españoles somos modernísimos. Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, ni magdalenas, sino muffins, ni tenemos sentimientos, sino fellings.
Sacamos tickets, compramos compacs, comemos sandwiches, vamos al pub, practicamos el rappel y el raffting , en lugar de acampar hacemos camping y, cuando vienen los fríos, nos limpiamos los mocos con kleenex.
Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, y después de afeitarse se echan after shave, que deja la cara mucho más fresca que el tónico.
El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace footing; no estudia, pero hace masters y nunca consigue aparcar pero siempre encuentra un parking.
El autoservicio ahora es el self-service; el escalafón, el ranking y el representante, el manager. Los importantes son vips, los auriculares walkman, los puestos de venta stands, los ejecutivos yuppies; las niñeras baby-sitters, y hasta nannies, cuando el hablante moderno es, además, un pijo irredento.
En la oficina, el jefe esta siempre en meetings o brain storms, casi siempre con la public-relations, mientras la assistant envía mailings y organiza trainings; luego se irá al gimnasio a hacer gim-jazz, y se encontrará con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del yoghurt light y el body-fitness.
El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails, donde se jartan a bitter y a roast-beef que, aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne.
En la tele, cuando el presentador dice varias veces la palabra O.K. y baila como un trompo por el escenario la cosa se llama show, bien distinto, como saben ustedes, del anticuado espectáculo.
Entre medias, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping.
Estas cosas enriquecen mucho.
Para ser ricos del todo, y quitarnos el complejo tercermundista que
tuvimos en otros tiempos, solo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra 'SIESTA.'
Espero que os haya gustado... yo antes de leerlo no sabía si tenía stress o es que estaba hasta los cojones.
Espero no pecar de lack of sense of humour.
-M. No quiero cambiar el mundo, no me hace falta.
martes, 8 de febrero de 2011
La evolución del comunismo
El origen de los funcionarios.
SUPERHEROÍNA
Mi conclusión: esto en España jamás habría pasado. A lo sumo, la vieja habría pasado al lado y les habría mirado de arriba a abajo con cara arrugada, de desprecio y habría soltado por sus lindos labios arrugados: "Esta juventud de ahora... cuando yo era joven y Franco gobernaba esto no pasaba".
Qué le vamos a hacer, nuestro país es así, de pura cepa!!!!
La otra noticia del día es que el hermano de PE está con Eva Longoria, que Shakira está con Piqué y que la herman de Kate Middelton, futura Reina de Inglaterra, se llama PIPPA.
Ahí lo dejo.
Por cierto el video siguiente no tiene nada que ver con el tema, pero me hace gracia:
Un besito.
Y recordad.... "El botox no siempre es el mejor final".
lunes, 7 de febrero de 2011
Estoy madurando...
Ahora que estoy acabando una etapa importante , y a punto de comenzar una de todavía más relevancia me paro a pensar en mi vida, en lo rápido que ha pasado y en algunos momentos, lo poco que la he disfrutado.
5 años han dado para muchos momentos: risas, enfados, agobios, miedos, terrores, aburrimiento, alegría, borracheras, nervios, risas (otra vez)...
Cuando empecé la universidad deseaba que acabara cuanto antes y empezar a trabajar, dinerito... Ahora que la estoy acabando desearía con todas mis fuerzas volver a empezar (sabiendo lo que ya sé, of course).
A veces creo que no he disfrutado lo suficiente este tiempo que he vivido y no he sabido aprovechar en muchos momentos, las oportunidades que se me daban. Pero claro, ahora de repente, después de años de relax, tienes que madurar a marchas forzadas. Tu madre ya no te dice eso de "tienes que ser responsable, que te estás haciendo ya mayor (o derivados como una mujer), ahora YA ERES MAYOR. Tus actos tienen todavía más consecuencias y debes pensar a conciencia cada cosa que hagas.
Lo admito: ESTOY CAGADA POR LO QUE VA A SER DE MI DE AHORA EN ADELANTE. A pesar de que tengo bastante claro como quiero encaminar mi futuro, sigo aterrada.
Después de la prueba que pasaré justo dentro de un año, mi destino es muy incierto: Galicia, Cataluña (Mari un beso!), Andalucía ¿?¿?¿? LEJOS DE MI CASA!. Además no he acabado en la mejor época de la economía española. Hay recortes de personal sanitario a diestro y siniestro.
Mis padres ya tienen una edad y quieren (aunque no lo digan) que me independice económicamente.
Mi novio también tiene su edad (con cariño) y también quiere que me independice económicamente (jajaja).
Vamos que siento una presión en el cuello cuando miro hacia los apuntes que me impide levantar la mirada de los mismos...
Siento que en cada paso que doy no voy a poder tomar carrerilla, que todo viene muy deprisa y que no puedo casi ni meditar lo que me pasa.
Supongo que muchos de los que estareis leyendo esto, lo habreis vivido, lo vivireis o lo estareis viviendo.
Sé que para ser lunes estoy muy sentimental, pero es que el agobio me persigue desde Septiembre (cuando empecé mi último año de carrera).
Cambiando de tema, ayer, visitando las macroaglomeraciones del M.M tomé una decision, bueno en realidad dos:
1. NO me compré nada, imaginad el grado de agobio que respiraban mis poros...
2. EL AÑO QUE VIENE VA A IR AL M.M LA MADRE DE MO. porque yo no aportaré ni aunque me deje la propia MO su mansion de Cabo Roig una semana.
Besos, Perla, que sé que nos lees.
Y recordad: El botox no siempre es el mejor final.