Esto es un fragmento de un libro que estoy leyendo, tengo que decir que no es mio, que está escrito por Buenafuente y el Terrat, no sea que, Andreu se presente en mi puerta con su Hammer pidiendome derechos de autor, que ya sabemos que por muy progre y moderno (sobretodo si eres catalán) que sea, la pasta, es la pasta... y Andreu tiene que ampliar el ala oeste de su adosado.
No lo he terminado, pero está de camino a convertirse en unos de mis favoritos, por una sencilla razón; reúne las dos cosas que más me gustan en esta vida (así por encima encima): la historia y el humor.
He elegido un capitulo de prehistoria, porque es mi preferida, pero ningún capítulo tiene desperdicio. Ninguno.
"[...]En 1899, durante la excavación de una trinchera ferroviaria en la sierra de Atapuerca, aparecieron gran cantidad de huesos pertenencientes a animales extintos. Ante un descubrimiento de esta magnitud, la ciencia española sólo podía hacer una cosa... ignorarlo durante cien años.
Finalmente, sería en los años ochenta del siglo XX cuando nuevas excavaciones sacaran a relucir huesos de señores muertos lo suficientemente antiguos como para revelar datos inéditos de nuestros antepasados.
Los primeros humanos llegaron a la península Ibérica hace más de un millón de años y fueron mal acogidos por topos y liebres, que los acusaron de venir a robarle el trabajo y acostarse con sus mujeres. Desde entonces se sucedieron varias especies de pobladores: Homo antecessor, Homo heidelbergensis, Homo neardenthalensis... Todos ellos tenian en común la pertenencia al género Homo y la abundancia de vello en zonas del cuerpo que no creeríais (con el tiempo el prefijo "homo" se usaría despectivamente para referirse a señores con las cejas muy depiladas).
Gracias a yacimientos como los de Atapuerta y a cuevas como las de Altamira, hoy conocemos que estos primeros protoespañoles tenían costumbres tan pintorescas como matar cabras a pedradas, criar larvas en el pelo o comerse el cerebro de familiares muertos.
Por fortuna, han pasado muchos años y de aquello sólo se acuerda Sara Montiel. Si bien es cierto que, en todos estos años, muchos hábitos no han variado cuanto sería deseable.[...]"
Iré compartiendo pequeños fragmentos más, a riesgo de que este tipo de entradas, no guste en absoluto. Pero como es mi/nuestro blog, hablo de lo que me sale de la gana. (Que bien sienta!) (Que gran invento mis chicas! Probadlo!)
El próximo; el origen de los funcionarios.
por favor, escribe un libro, te idolatro
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