ANA
El gran Antonio Machado ya lo decía:
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
Han pasado 5 años desde que un 25 de Septiembre comenzásemos esta aventura. Se abría una nueva etapa ante nuestros ojos, una de las más decisivas de nuestra vida y nosotros no estábamos preparados para ello. La universidad, esa palabra que tanto miedo nos daba, ahora se convertía en una habitual de nuestro vocabulario.
Nos gustaría transmitir, con este pequeño discurso, el ambiente que hemos estado viviendo estos cinco años, lo que hemos hecho y deshecho para conseguir alcanzar nuestros objetivos, las conversaciones que teníamos durante las prácticas o en una de esas eternas clases de… las maravillosas fiestas farmacéuticas (conocidas en todo el panorama universitario de Alicante), los amores y desamores (cinco años dan para mucho), recibimientos y despedidas…todo.
PAB
Como toda buena historia, todo empezó en la cama. La noche antes del primer día de universidad sin poder dormir, pensando mil cosas… a que hermandad me uniré? Habrán taquillas? Me admitirán en el equipo de animadoras? Pero sobre todo, habré elegido bien mi carrera?
ANA
El primer día, como era de esperar, se presentaba un poco caótico: un enorme edificio blanco, lleno de ventanales abría sus puertas para recibirnos, nuevos profesores, nuevos compañeros, nuevo horario, bata nueva…. todo era nuevo.
El primer curso para todos fue difícil, el salto del bachillerato se hacía notar y el nuevo sistema de estudio, a quien más o a quien menos, le costó asimilar.
PAB
Termina el primer día de clase y volvemos a casa. Unos siguen con sus padres pero otros afortunados nos encontramos con 18 años recién cumplidos viviendo con un par de amigos. Eso sí, no te das cuentas de que te has ido de la casa de tus padres hasta que llegas muerto de hambre a las 3 de la tarde y no tienes la comida hecha. Otra cosa curiosa es que sólo a los pocos días de haberte ido de casa te das cuenta de que las pelusas sólo se van si las barres y no por arte de magia como habías pensado toda tu vida.
ANA
Pasaban los días y las borregadas no llegaban. Los nervios estaban a flor de piel y cada vez que escuchábamos el más mínimo ruido en el pasillo todos mirábamos hacia la puerta con cara de angustia, desesperación y terror como el preso que espera en el corredor de la muerte a que llegue su hora. Al final fue un alivio que nos tiraran los huevos.
Como todo castigo tiene su recompensa después de los huevos y la harina llegó la primera fiesta universitaria. Tenemos que decir que para inspirarnos a la hora de hacer este discurso, miramos algunas fotos de aquella fiesta y chicos: que bien nos sienta el paso del tiempo!
PAB
Los siguientes cursos fueron de adaptación, sobre todo segundo, porque en tercero… nos encargamos de las borregadas: queremos aprovechar para pedirle disculpas al señor decano por un par de huevos que no sabemos cómo aparecieron en la pared y por unas fotos que tampoco sabemos cómo llegaron a la red. No volverá a pasar.
Llegó nuestro querido viaje y nuestra primera pelea. Fueron semanas feas en las que todo el buen rollo que arrastrábamos desde primero se perdió por unas camisetas, unos bolis y por un tal fondo común que hizo estragos. Se rompieron grandes amistades y se hicieron enemigos irreconciliables. Que tontos somos, así de claro. Nos íbamos a Punta Cana de viaje y nos ponemos a pelearnos por tonterías. Yo aprendí una gran lección, dos no se pelean si uno no quiere; y parece que en aquel momento todos queríamos.
Finalmente nos fuimos a Punta Cana, no puedo comentar mucho por respeto a nuestros padres y profesores que aún tienen una buena opinión de nosotros. Pero si decir que aprendimos mucho, como que la loperamida puede ser tu mejor amiga, que los hielos de España se echan de menos, y que si te tumbas a dormir en la playa sin protección solar puedes convertirte en un cangrejo, eh Ana?
Y tampoco olvidar otro viaje al que no tuve el placer de ir, donde creo que bebieron mucha cerveza y aunque hacia un poco más de frio que en el Caribe, se lo pasaron muy bien
Con cuarto vino nuestro CEFA. Cuantos dolores de cabeza me disteis. Lo más difícil de hacer un congreso es lidiar con 88 personas con más ganas de fiesta que de trabajar. Pero lo conseguimos y tenemos que estar orgullosos de haber hecho un congreso de estudiantes de tanta calidad.
Aprendí muchas cosas aquel año, algunas malas: como que fuera de la universidad sólo triunfan de verdad los tiburones, que para ser un buen líder sólo hace falta aparentarlo y que cuando los amigos te traicionan duele más de lo que esperas. Pero por suerte aprendí muchas cosas buenas, que hay profesores a los que también se les puede llamar amigo, que con vosotros los problemas siempre venían acompañados de ayuda, y que en la vida real, esa que viene ahora y que nos da tanto miedo, tienes que caerte primero para poder aprender a levantarte.
ANA
5 años, como ya he dicho dan para mucho. Somos muchos estudiantes de una universidad pequeña, lo que facilita las relaciones entre nosotros, con los profesores e incluso con alumnos de otras carreras (pronto descubrimos que a la biblioteca no solo se iba a estudiar). Creo que no habríamos disfrutado tanto nuestra estancia en el edificio blanco si no hubiésemos tenido esa oportunidad.
Me gustaría nombrar a unas personas, que con su trabajo han facilitado nuestro paso por la universidad y que son los grandes olvidados en los discursos de graduación:
▪Los hombres y mujeres EULEN, los bedeles: eran como nuestros padres en la universidad: arreglaban el proyector cuando no funcionaba, nos abrían las clases para estudiar, nos recogían las batas olvidadas en los percheros o las libretas que nos dejábamos en los cajones.
▪Las camareras de cafetería: han sido las últimas en incorporarse a esta aventura pero se han adaptado rápidamente al ritmo de “media con tomate y un cortado”.
▪Las señoras de la limpieza: siempre atentas de que no pisáramos lo que estaba recién fregado, “no te vayas a caer”.
▪Las chicas de la fotocopiadora: se han convertido en “las otras compañeras” de facultad, y es que a ellas las veíamos más que a algunos de los compañeros de clase. Mujeres con carácter, a las que no se les colaba nadie en las interminables colas entre clase y clase.
Al principio del quinto curso empezamos a notar ciertos cambios hormonales en algunas profesoras. Las clases de tecno las pasábamos haciendo muchas porras: de cuántos meses estará? cuánto tardará en no poder abrocharse la bata? será farmacéutico o farmacéutica? Desde aquí queremos felicitar a las mamas: Isabel, Marta y Blanca. Y una recomendación para futuros embarazos entre profesores: por favor, no pongáis anuncios en la web con la llegada del bebe cuando estamos esperando la última nota de la carrera, mejor enviad un email anunciando la buena nueva.
PAB
Por cada clase, cada gesto, cada borrón en la pizarra, cada práctica de laboratorio, cada tutoría que hemos tenido con ellos nos ha llevado a ser como somos: detrás de un mostrador, en un laboratorio, en un hospital. Desde aquí gracias a todos los profesores tanto responsables como asociados, técnicos de laboratorio, a todos, gracias.
ANA
Siempre he pensado que todo el mundo conoce algún día a un profesor distinto a los demás. Un profesor que le gustaría llegar a ser algún día, con el que se puede tomar una tostada en la cafetería o recriminar la dificultad de un examen sin miedo a represalias.
Muchos de nosotros nos encontramos con José Heliodoro en 2º, Isabel González en 4º y con Ricardo Nalda también en 4º. Son profesores que cuando están enseñando lo hacen con una sonrisa en la cara porque es lo que les gusta, no una obligación. Que cuando les preguntas algo les da igual explicártelo 20 veces. A ellos les da igual los porcentajes de aprobados mientras que hayamos aprendido, porque aunque son profesores siguen teniendo alma de estudiante.
PAB
Hablemos ahora de esos héroes que siempre están cuando hacen falta. Nuestros padres han estado apoyándonos en silencio desde que entramos en la universidad, con cada “Tu puedes”, “la próxima tendrás más suerte”, “Si tienen que ser 6 años da igual” o con un simple “Animo” nos han facilitado esta travesía. Y aunque no solemos dar las gracias, sabed que este triunfo que hemos conseguido no es solo nuestro, una parte es de vosotros, enhorabuena.
ANA
Muchos de nosotros hemos encontrado a alguna persona especial a quien también debemos dar las gracias. Nos habéis ayudado a llegar hasta aquí, a no perder el norte por el camino, a saber que había mundo fuera de la biblioteca y a estar seguros de que pasara lo que pasara nunca nos dejaríais solos. Gracias
PAB
Somos una clase curiosa, estamos totalmente separados por grupillos (los vegabajinos, la superpandi, los de elche…) pero al contrario de la mayoría de las carreras no hay peleas, no hay malas miradas. En el fondo todos somos amigos. Porque si alguien te pide ayuda no existen los grupos ni los rencores, somos un equipo. Y después de tanto tiempo haber conseguido llegar hasta aquí unidos es nuestro mayor logro. Os doy la enhorabuena
ANA
Es lo que hemos querido despertar en vosotros con este discurso, los recuerdos que estos cinco años se han plasmado en vuestra memoria y que los tengais siempre presentes, para que dentro de unos años, cuando surja una conversación en casa, en el trabajo o con los amigos, los recordeis con nostalgia y cariño.
Como he dicho al principio: Caminante, no hay camino, el camino se hace al andar. Todo lo que hemos aprendido hasta hoy empleémoslo en labrarnos un futuro, en ser los mejores profesionales, en no apagar las ganas de seguir aprendiendo, sigamos siendo inquietos.
Somos el futuro, profesionales sanitarios y es nuestro deber curar enfermedades o por lo menos intentar remediarlas, mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes, SOMOS FARMACÉUTICOS por encima de cualquier cosa. Nos sentimos orgullosos del camino recorrido, pero más todavía de saber que pase lo que pase, seguiremos luchando por hacer uno nuevo, el futuro.
Y quién sabe, quizás entre nosotros esté sentado el descubridor o descubridora de la vacuna contra el sida, o de un fármaco que proteja de todo tipo de cánceres o de la fórmula de la eterna juventud.
Pero si miramos el ahora, somos jóvenes que cierran un ciclo de su vida y que por lo menos por un día, van a disfrutar de la merecida recompensa después de 5 años.
ENHORABUENA A TODOS
PAB
Y recordad, un miliequivalente es… emm emm mierda lo he vuelto a olvidar, no me lo tengas en cuenta Marta.
Dan ganas de no irse eh? O en mi caso de volver.. Aunque yo no haya tenio tan buena experiencia como vosotros gracias a las "valencianas"... todo lo contrario al buen rollo. Pero es emotivo eh... los que estaban sentados se emocionarian mucho.
ResponderEliminarMuy bonito Ana
P-R-E-C-I-O-S-O
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