Por BALTASAR GARZÓN. Consultor de la Corte Penal Internacional
Nada fue lo mismo después del 23 de febrero de 1981 para los españoles. Todos vivimos desde una u otra posición aquel aciago día en el que la alta bota y la larga mano del fascismo estuvieron a punto de retomar la dirección de nuestro país.
Se ha escrito mucho del cómo, del quién y del porqué, pero siempre será insuficiente porque, a pesar de las investigaciones judicial, periodística e histórica, siempre habrá unas zonas menos nítidas que otras en torno a un hecho que durante unas horas nos transportó al arcano más rancio y cuartelero de España.
Aquel fue para mí un día como cualquier otro. Se cumplían exactamente diez días de mi toma de posesión en mi primer destino, Valverde del Camino (Huelva). Después de la celebración de los carnavales, apenas había comenzado a examinar los miles de casos acumulados en un juzgado sin titular desde hacia casi dos años cuando esa tarde mi colega Fernando Tesón, juez de Aracena (Huelva) y con iguales días de antigüedad, me llamó y me dijo: "Tejero ha entrado en el Congreso".
Si tengo que decir la verdad, inicialmente no le di demasiado crédito, pero la seriedad de Fernando me hizo comprender que era cierta la noticia. Después de un ¡joder! arrastrado en la sílaba final, nos quedamos en silencio y ambos decidimos, pasadas las seis de la tarde, irnos a los respectivos domicilios para esperar acontecimientos.
Guardé algunos papeles, principalmente aquellos que no tenían que ver con el juzgado, y me fui rápido hasta el piso que habíamos alquilado días antes.
La terraza de la casa estaba en línea recta con el cuartel de la Guardia Civil. Lo primero que hice fue agarrar unos prismáticos, siempre con el transistor al lado y la televisión encendida, y me puse a observar los movimientos que se hacían en el cuartel. Tengo que reconocer que no fueron anormales, ni sospechosos. Me imagino que estaban tan sorprendidos como yo. Así me lo dijo días después el capitán de la línea.
Lo cierto y verdad es que mientras los vecinos iban llegando para quedarse en nuestro piso al creer que con el juez de instrucción estarían más seguros, yo pensaba que, después de tanto esfuerzo de mis padres y mío para llegar a ser juez, tan solo diez días después se iba a terminar, si triunfaba el golpe, porque no me veía yo juzgando a personas en una dictadura. Nunca lo habría hecho.
Afortunadamente no fue así y pasó aquella tarde-noche en la que las libertades recién conquistadas estuvieron al borde del abismo.
La cordura y la firmeza del pueblo español se impusieron por encima de aquellos golpistas de opereta que casi acaban, antes de que naciera, con la esperanza de todo un pueblo. Me quedan de aquellos días dos certezas y una duda. En cuanto a las primeras: la defunción de los métodos fascistas para gobernar y la convicción de que la fortaleza de los ciudadanos unidos puede evitar, cuando quiere, la humillación violenta de unos pocos. Y la duda de si la justicia hizo todo lo posible para sancionar severamente a los culpables.
De lo que no cabe duda es que aquel hecho, finalmente, nos fortaleció a todos y nos dotó de nuevas energías, frente a quienes todavía dudaban de la democracia, para continuar. Hoy, 30 años después, no debemos olvidar que el bacilo de la peste (el fascismo), como decía Camus, puede estar por siglos latente para reaparecer en cualquier momento y adueñarse de todo.
Y no os perdáis la entrada de abajo!!!
Siento haberte fastidiado la tercera entrada. No sabía que era una trilogía.
ResponderEliminarMe han gustado mucho los tres, el que más este último!
Me gusta, me lleva a imaginar lo que se vivió aquel día, el sentimiento de titubeo que debieron sentir aquellos que tanto habían luchado y tanto habían conseguido, suerte que hablamos de España y fíjate que algo bueno tenía que tener el ser tan chapuceros...No puedo evitar, sin olvidar lo sufrido, reir cuando veo a ese Tejero intentando inmovilizar a Gutierrez Mellado y no siendo capaz, ni siquiera, de hacerlo callar...
ResponderEliminarMe han encantado los tres! secundo lo de Vero!
ResponderEliminarni Suarez, ni Gutierrez Mellado, ni Carrillo se asustaron por los disparos!!!
http://www.rtve.es/noticias/23f/
ResponderEliminares un video
joder,me he emocionado y todo, cuanto payaso y capullo suelto por el mundo.
ResponderEliminarsiento no ser muy correcta hablando, pero son las únicas palabras que me salen en estos momentos!al fin y al cabo el mensaje es el mismo!
besitosss
tengo ganas de ver la peli
Maria no se si lo volverás a leer, pero he leido en una entrada anterior, que pensabas que era de un libro, pero es de un especial de El pais, de este domingo, está tb en la web se llama ¿Que hiciste ese dia? buscalo porque es del domingo pasado :)
ResponderEliminarNo sabia que tu segunda opción era Historia, pero no te veo estudiando historia (ahora, despues de medicina)... Aunque cuando termines ya no te quedarán mas fuerzas para otra jajajajaja
Me gusta esta mas que las dos anteriores. Vamos a ir a ver la peli verdad?¿
ResponderEliminarAneee
mai ya sé q no es de un libro!!!! me he enterado después, d todas formas, es muy interesante. lo d historia era si no me cogían en medicina....xD
ResponderEliminarpues si te cuento lo q he soñado esta noche...ayer antes de dormí vi el vídeo ese que has puesto y se ve que me quedé dormida pensando en eso, he soñado q daban un golpe de estado en redován, q eran fiestas del pueblo y estábamos comiendo en un descampado arroz con mi familia y más gente y de repente llegaban tanques de militares............que agobio.
en fin, la versión del 23F en Redován jajaja
m voy para redo ya, si no nos vemos esta noche,ñn nos vemos!bss